Para ver el libro abre el link: Yo visité Ganímides
Es un blog que se centra en la recolección de hechos paranormales y/o misteriosos
miércoles, 3 de abril de 2013
Yo visité Ganímides
Un excelente libro del cual puedes aprender mucho acerca de los extraterrestres.
lunes, 17 de diciembre de 2012
El Hostal de los malos espíritus
Se queda corto este texto para narrar todas las vivencias paranormales que han padecido buena parte de los huéspedes del palacio y ahora hostal del edificio de 1803 ubicado en el 6 de la calle Cañizares. Se encuentra entre Antón Martín y Tirso de Molina, a diez minutos de la Puerta del Sol. Sus propietarios actuales, una grupo de empresarios catalanes lo pusieron en venta hace unas semanas después de que haya funcionado como hostal durante casi diez años: «Hostel Cat’s».
Dice su comercializadora, Bonsai Servicios Inmobiliarios, que no les va mal ni es por deshacerse de los malos espíritus. «Quieren invertir en otro lugar». Pero lo que confirma Carlos Portal, encargado de este inmueble y socio de Bonsai, es que muchos turistas que han pasado por el «Cat’s» han sufrido experiencias fantasmagóricas durante su estancia. «Desde una mujer que se aparecía en camisón por el pasillo a una chica que sentía que alguien le tocaba, ruidos, teléfonos que sonaban solos, apariciones,... Lo más impactante que he escuchado fue de unos clientes que hicieron una foto y salía reflejado en una ventana una mujer con dos niños ahorcados. Claro, no hay constancia de esa imagen».
Demasiadas coincidencias
Carlos Portal se declara escéptico, pero la curiosidad le ha llevado a investigar los orígenes de este edificio. Antes de que se erigiera el actual hubo otro bloque, derruido tras un incendio, también que en el edificio colindante había una iglesia donde mataron a siete monjes y que el inmueble se utilizó como refugio para milicianos en la Guerra Civil Española.
Portal considera que son «muchos los que han padecido estos sucesos durante años sin que hubiera una conexión entre ellos». Y dice eso porque Carlos fue quien vendió la propiedad a los periodistas José Antonio Abellán y su esposa Mara Colás en 2001. En tres meses la dieron boleto. «Nos hacía una ilusión tremenda vivir ahí. Yo no vi nada; apenas pasaba tiempo allí, pero Mara se ponía mala cada vez que entraba. Pasaban cosas. Ella, los obreros y la gente que iba salían atemorizados», relata Abellán.
Sucesos atemorizantes
Se crea o no, los hechos que cuenta Colás ponen la piel de gallina, y eso que no llegaron a vivir allí. Todo ocurrió mientras acometían obras de reforma: «Cuando entraba se me ponía dolor de cabeza, salía cansada,algo me chupaba la energía. Amis hijas, igual». Antes había un ascensor de madera que bajaba y subía solo, una vivencia sufrida por diferentes testigos en la casa. El primer incidente extraño ocurrió con una verja de hierro que Mara cerraba todos los días y se encontraba abierta al día siguiente. Le cambió el bombín para solo ella tener las llaves y el episodio se repetía. «De lo más sorprendente fue un día que el ascensor iba subiendo a la velocidad que yo lo hacía por la escalinata. Como si me siguiera», cuenta. En otra ocasión se apagó la luz y encontraron los casquillos de las bombillas casi desenroscados. Ruidos, pasos, objetos que cambiaban de lugar,puertas que se abrían al revés, ..., un infierno psicológico.
El infierno acaba con la venta
Cuando la familia Abellán lo compró, los anteriores dueños, los Benedicto, no les querían enseñar una parte de la casa. «Siempre ponían excusas. Cuando nos hicimos con el inmueble vimos que esa zona tenía una parte acorazada. Había una capilla donde encontramos un cuchillo lleno de sangre. Desde que entré en esa casa sentí malas vibraciones, como si alguien hubiera muerto allí», detalla la periodista.
Afirma que nunca ha creído en espíritus ni ha sufrido este tipo de experiencias antes y después de Cañizares. Todo acabó cuando vendieron el palacio a un francés, que también le dio salida a los meses por el mismo motivo. Después lo adquirió «Hostel Cat’s». Ahora piden por él 6.380.000 euros. El que lo adquiera ya sabe que incluye inquilinos.
sábado, 6 de octubre de 2012
Apagon de Nueva York
Amigos míos, vamos a comentar esta noche cierto artículo
muy interesante que he visto porahí en una revista y que se titula: “Duda”
Sobre el Apagón de Nueva York; a continuacióntranscribiremos algunos aportes
del citado artículo.
“Exactamente a las cinco de la tarde con veintiocho
minutos del día 9 de Noviembre de 1965, ocurrió la falla técnica más grande e
inexplicable de la historia.”
“A esa hora y en esa fecha, doce millones de Neoyorquinos
sufrieron las consecuencias deuna total interrupción en el suministro de
energía eléctrica”.
Pero lo que ignoraban los habitantes de Nueva York era
que además de la ciudad donde vivían, había otras más sumidas en las tinieblas.
Haga funcionar las luces de emergencia, nosexponemos a un robo.”
“Pertenecientes a Territorio Norteamericano: Albany, Rochester,
Boston y Providence, estaban a oscuras; situados en Canadá: Quebec y ottawa
padecían de la misma falla técnica.”
“En una inmensa área de 207,184 kilómetros cuadrados, que
comprendía a los Estados de
Quebec,
Ontario, Vermont, parte de New Hampshire, Massachusetts, Rhode Island,
Connecticut,
Nueva York, Nueva Jersey y Pennsilvania, ningún aparato
que dependiera, de la electricidad funcionaba.”
“36 millones de personas, o sea más que la población de
Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y
Uruguay ¡juntas! quedaron a oscuras”.
“Elevadores, semáforos, radio, televisión y rotativas
dejaron de funcionar. Hornos eléctricos, estufas eléctricas, refrigeradores,
licuadoras, tostadoras de pan, pulmones de acero e incluso fresadoras de
dentistas se volvieron inservibles. En las calles se produjeron
embotellamientos espantosos”
“La situación se agravó aún más por el hecho de que los
vehículos que se quedaron sin gasolina no pudieron en las estaciones de
servicio surtirse”.
“Las bombas eléctricas no funcionaban y los automóviles
eran abandonados. En las estaciones del metro había casi un millón de personas
imposibilitadas de usar el transporte. (Vivo a
30 millas de aquí y mi hijo está enfermo. No podemos
movernos). La ciudad está congestionada con el apagón”.
“Los aviones que iban a aterrizar o despegar tuvieron
dificultades al apagarse momentáneamente la iluminación de las pistas. ¡Es
urgente que aterricemos! ya casi no nos queda combustible!”.
“La anarquía iba en aumento. Hubo muertos por accidente,
ladrones y gente enloquecida por las tinieblas. La situación fue tan grave e
imprevista que en el palacio de cristal de las Naciones
Unidas en Nueva York, se tuvieron que suspender las
sesiones que se estaban celebrando.”
“Conforme la duración del apagón se prolongaba, las más
altas autoridades eran conscientes que se enfrentaban a una peligrosa
alteración del orden.”
“Los reportes de última hora indican que el pánico y el
desorden aumenta en las calles. ¡Es el caos! sólo cuentan con luz eléctrica
edificios como éste, que tienen planta de luz propia. ¡Pero sólo son unos
cuantos!”.
“Pero lo verdaderamente grave, es que unidos al pánico y al
caos de este momento en esta inmensa zona de 207,184 Kilómetros cuadrados...
“Los sistemas de radar no funcionan ¡están ciegos!
¡Cualquier proyectil aéreo puede cruzar nuestro cielo en este preciso momento.
¡No podríamos detectar su presencia!”
“Es más, ni
siquiera podríamos enviar uno de nuestros proyectiles teledirigidos a
interceptarlo, porque “los botones de mando con los que se les ordena despegar,
dependen de la electricidad para su funcionamiento” ¡Es inútil este inmenso
aparato, no sirve para nada!”.
“Señores, somos uno de los países más poderosos de la
tierra; gastamos cada año, miles de millones de dólares en armamento y en
fortalecer nuestros sistemas de seguridad, pero ante una situación como ésta,
somos impotentes. Una civilización tan tecnificada y poderosa como la nuestra tiene
un talón de Aquiles, una gran debilidad... “La electricidad”, se han preguntado
todos ustedes.....
“¿De que nos sirve el radar, los proyectiles
teledirigidos, el telégrafo, el teléfono y la televisión? ¡De nada!
absolutamente de nada ¡claro! ¡Tiene razón el general! ¡No podemos transmitir una
orden! no podemos recibir información.”
“Esta es la quiebra de nuestro poderío militar e
industrial, todo está paralizado”
“Señores, por favor, un poco de cordura...No es por demás
que les recuerde que el gobierno a que todos nosotros pertenecemos es
totalmente consciente de la terrible importancia de la electricidad”.
“En cada central eléctrica existen grandes cerebros
electrónicos y computadoras encargadas de vigilar cada centímetro de los
grandes cables que conducen el fluido eléctrico.
Cuando uno de los cerebros electrónicos descubre, por
ejemplo, que uno de los cables está siendo sobrecargado de electricidad y que
hay el peligro de que se funda...la línea cinco está peligrando”.
“Automáticamente esa carga es repartida entre otros
ramales del sistema. La sobrecarga se repartió entre las líneas siete y ocho”.
Así mismo, las computadoras indican cuando un gran fusible se ha quemado a qué
línea pertenece y el lugar exacto de la avería. Es el tercer cable del ramal de
Albany; La avería se localiza entre la torre 17-B y la
18-B, salimos de inmediato para allá”.
“Incluso, si en una zona se llegara a producir una avería
que no hubiera sido captada por las centrales electrónicas, esa zona se aísla
de las demás para que no cause daños en otros sistemas de conducción eléctrica.
Hemos aislado la zona sur de Montgomery y procedemos a hacer la reparación”.
“Cada revelador, cada fusible, cada switch y cada
conexión son cuidadosamente revisadas cada instante. Estoy seguro que de un
momento a otro se corregirá la falla que hubo y tendremos nuevamente
electricidad. El apagón sólo lleva una hora de duración”.
“Desgraciadamente esos optimistas cálculos no fueron
confirmados por la realidad. ¡Mi hijo, mi hijo! No lo vi en esta oscuridad,
salió corriendo del callejón”.
“El gran apagón duraría exactamente doce horas, ¡ni un
décimo de segundo más! ¡Frank, ven ya tenemos luz! Los más precisos cronógrafos
eléctricos, al recibir la descarga de la electricidad no tuvieron que ser
tocados en sus manecillas para que siguieran indicando la hora con gran
exactitud.
¡Está marcando la hora que es!”.
“Debemos exigir una investigación. De la misma misteriosa
manera que se había interrumpido la luz, comenzaba a fluir por cada cable. Un
apagón de la duración inusitada que había tenido éste y que “curiosamente”
había durado doce horas, provocó incertidumbre en un gran sector de Norteamerica!"
“Que se deslinden responsabilidades. Ciudadanos comunes y
corrientes, hombres de empresas y periodistas pidieron del gobierno de Estados
Unidos una explicación sobre lo ocurrido.
Siguen llegando telegramas, señor. Nos exigen que
aclaremos lo ocurrido”.
Hasta aquí las palabras del mencionado artículo. No hay
duda de que unos pocos hombres extraterrestres fueron capaces por sí mismos de
paralizar todo el sistema eléctrico de Nueva York y muchas otras ciudades, tal
como ya está dicho.
Veamos pues la diferencia fundamental entre el hombre y
el animal intelectual; Es obvio que todas las gentes se consideran dentro del
reino hominal o humano para ser más claros.
Diógenes con su linterna anduvo por las calles de Atenas
con una lámpara encendida buscando un hombre y no lo halló.
Pilatos presenta al Cristo diciendo: “ECCEHOMO”, he aquí
al hombre.
Cuán difícil es alcanzar el estado humano y sin embargo,
todos se creen hombres. El hombre es el verdadero Rey de la creación y puede
hacer maravillas tan grandes como las del apagón de
Nueva York. Estamos seguros de que una media docena de
hombres podría paralizar no solamente el sistema eléctrico de los Estados
Unidos, sino además, todas las actividades del mundo entero.
Media docena de hombres auténticos, legítimos y
verdaderos podrían tomarse el planeta tierra sin disparar un solo tiro y en
cuestión de minutos.
(SAMAEL AUN WEOR)
miércoles, 3 de octubre de 2012
La niña vampiro
La niña vampiro
Esta historia es mucho más reciente y resulta hasta cierto punto "chusca". Todo empezó una noche en que una aterrada mujer del rumbo de Mulchechén, al oriente de la ciudad, había acudido a la comisaría a manifestar que momentos antes se le había aparecido un fantasma en un camino solitario.
Al inquirírsele qué clase de ente espectral la había asustado tanto, la aterrada señora sólo alcanzó a balbucear que se trataba de... ¡una niña vampiro!
Ya un poco más repuesta del susto, narró que caminaba por una vereda obscura y solitaria, como a las 9 de la noche, cuando de pronto, de la nada, le salió al paso el espectro de una niña, toda vestida de blanco, con el cabello revuelto, una mirada desorbitada y enseñando unos grandes colmillos. Tratándose de armar de valor, la mujer le preguntó a la inesperada aparición que si estaba extraviada, pero la infante no contestó, sólo hizo unos ruidos guturales, y al intentar tocarla, ésta trató de morderla, por lo que despavorida, corrió sin virar a ver hacia atrás y sin detenerse, hasta la comisaría.
Era el año de 1974 y este fue el primer reporte de la llamada niña vampiro. Días posteriores empezaron a surgir nuevos "avistamientos" de ese ser de ultratumba. Todos los testimonios coincidían: la espectral figura era la de una niña de unos 12 ó 13 años, vestía un batón blanco, tenía mirada de enajenada, dientes extremadamente largos y sangrantes, y no pronunciaba palabra alguna, y cuando algún valiente osaba acercársele, intentaba morderlo y arañarlo.
Se le vio por varios rumbos de la ciudad. Hubo reportes de Tanlum (que por entonces era una hacienda), por las colonias Castilla Cámara, Melitón Salazar y Mercedes Barrera...
La fiebre de testimonios fue creciendo, como también fue creciendo la imaginación de los testigos. Tan es así que un chofer del camión de pasaje de la ruta 64 Castilla Cámara, de nombre Andrés, se atrevió a manifestar a un reportero de un periódico local que al hacer su último viaje nocturno, a la media noche, vio a una niña con la descripción antes mencionada, parada a media calle. El camionero hizo sonar el claxon, pero el espectro no se apartó del camino, por lo que muerto de miedo el camionero no detuvo su marcha y, según señaló, le pasó encima al fantasmagórico ser. Por el espejo retrovisor vio que la figura se había desvanecido, por lo que al llegar a la base de los autobuses de la Alianza de Camioneros, revisó abajo de la unidad, pensando que podría haberse trabado el cuerpo entre los hierros, pero nada. No había nada...
Por los rumbos en donde se había visto a este espanto, la gente ya no quería salir de sus casas y empezaron a abundar cuentos sobre que esta infernal niña ya había "chupado" a varias personas, por lo que en algunos domicilios se pusieron en las puertas crucifijos de madera y colgajos con ajos (que, según la leyenda, espantan a los vampiros).
Luego hubo avistamientos hasta en Progreso, donde incluso otro camionero afirmó que la niña vampiro le había pedido parada, pero asustado, siguió de largo. Después, los porteños empezaron a comentar que el espectro fue visto por las noches en calles cercanas al malecón.
El terror aumentó por esos días en el vecino puerto cuando unos niños hallaron una mano semienterrada en la arena, atrás de una casa ubicada a unas dos cuadras del parque Cházaro Pérez. Luego que circularan mil versiones sobre esa extremidad humana, se supo que un estudiante de Medicina, en son de broma, la había dejado ahí.
Esta historia es mucho más reciente y resulta hasta cierto punto "chusca". Todo empezó una noche en que una aterrada mujer del rumbo de Mulchechén, al oriente de la ciudad, había acudido a la comisaría a manifestar que momentos antes se le había aparecido un fantasma en un camino solitario.
Al inquirírsele qué clase de ente espectral la había asustado tanto, la aterrada señora sólo alcanzó a balbucear que se trataba de... ¡una niña vampiro!
Ya un poco más repuesta del susto, narró que caminaba por una vereda obscura y solitaria, como a las 9 de la noche, cuando de pronto, de la nada, le salió al paso el espectro de una niña, toda vestida de blanco, con el cabello revuelto, una mirada desorbitada y enseñando unos grandes colmillos. Tratándose de armar de valor, la mujer le preguntó a la inesperada aparición que si estaba extraviada, pero la infante no contestó, sólo hizo unos ruidos guturales, y al intentar tocarla, ésta trató de morderla, por lo que despavorida, corrió sin virar a ver hacia atrás y sin detenerse, hasta la comisaría.
Era el año de 1974 y este fue el primer reporte de la llamada niña vampiro. Días posteriores empezaron a surgir nuevos "avistamientos" de ese ser de ultratumba. Todos los testimonios coincidían: la espectral figura era la de una niña de unos 12 ó 13 años, vestía un batón blanco, tenía mirada de enajenada, dientes extremadamente largos y sangrantes, y no pronunciaba palabra alguna, y cuando algún valiente osaba acercársele, intentaba morderlo y arañarlo.
Se le vio por varios rumbos de la ciudad. Hubo reportes de Tanlum (que por entonces era una hacienda), por las colonias Castilla Cámara, Melitón Salazar y Mercedes Barrera...
La fiebre de testimonios fue creciendo, como también fue creciendo la imaginación de los testigos. Tan es así que un chofer del camión de pasaje de la ruta 64 Castilla Cámara, de nombre Andrés, se atrevió a manifestar a un reportero de un periódico local que al hacer su último viaje nocturno, a la media noche, vio a una niña con la descripción antes mencionada, parada a media calle. El camionero hizo sonar el claxon, pero el espectro no se apartó del camino, por lo que muerto de miedo el camionero no detuvo su marcha y, según señaló, le pasó encima al fantasmagórico ser. Por el espejo retrovisor vio que la figura se había desvanecido, por lo que al llegar a la base de los autobuses de la Alianza de Camioneros, revisó abajo de la unidad, pensando que podría haberse trabado el cuerpo entre los hierros, pero nada. No había nada...
Por los rumbos en donde se había visto a este espanto, la gente ya no quería salir de sus casas y empezaron a abundar cuentos sobre que esta infernal niña ya había "chupado" a varias personas, por lo que en algunos domicilios se pusieron en las puertas crucifijos de madera y colgajos con ajos (que, según la leyenda, espantan a los vampiros).
Luego hubo avistamientos hasta en Progreso, donde incluso otro camionero afirmó que la niña vampiro le había pedido parada, pero asustado, siguió de largo. Después, los porteños empezaron a comentar que el espectro fue visto por las noches en calles cercanas al malecón.
El terror aumentó por esos días en el vecino puerto cuando unos niños hallaron una mano semienterrada en la arena, atrás de una casa ubicada a unas dos cuadras del parque Cházaro Pérez. Luego que circularan mil versiones sobre esa extremidad humana, se supo que un estudiante de Medicina, en son de broma, la había dejado ahí.
sábado, 5 de mayo de 2012
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